
A sus 15 años, Antonella Lanuza ya ha logrado lo que muchos atletas sueñan: ser campeona centroamericana en atletismo. Con una mezcla de disciplina, pasión y el apoyo incondicional de su familia y equipo de entrenadores de CODEA, esta joven deportista se perfila como una de las grandes promesas del deporte costarricense, con los Juegos Panamericanos Junior y las Olimpiadas en su horizonte. Aquí nos comparte su camino hacia el éxito, su mentalidad ganadora y las claves de su rendimiento como atleta de alto nivel.
¿Cómo te defines a nivel personal y deportivo?
Yo me siento una persona extrovertida, divertida, disciplinada y siempre sincera. Cuando algo no me gusta, lo digo y trato de expresarlo de la mejor manera posible. En lo deportivo, el entrenamiento es mi hobby; me encanta la adrenalina que siento al competir. Es lo que me llena.
Cuéntanos sobre tu relación con tu familia.
Mi relación con mi familia es muy sana. Mi mamá siempre me apoya, me lleva a las competencias y me manda mensajes motivadores. Mi familia está ahí para mí en todo momento, lo cual es muy importante.
¿Cómo empezaste en el atletismo?
Comencé a los cuatro años en el Polideportivo Monserrat, tras participar en varias competencias infantiles en eventos locales como el Parque Diversiones o la Mutual. Ganaba esas competencias, y mi mamá decidió inscribirme en CODEA para seguir entrenando formalmente. Desde entonces he pasado por varias etapas, desde el programa de Kids hasta la categoría U15, donde participé en el heptatlón, una serie de siete eventos que incluyen velocidad, fondo, saltos y lanzamientos.
¿Siempre supiste que querías dedicarte al atletismo?
Inicialmente hice natación, ya que mi mamá la practicaba y me motivó a seguir ese camino. Sin embargo, hubo un momento en que los horarios de natación y atletismo se cruzaban, y decidí enfocarme en el atletismo porque me llamaba más la atención.
A los 15 años ya eres campeona centroamericana, ¿cómo manejas la presión de competir a un nivel tan alto?
Me gusta mucho competir, así que no me siento tan presionada. En campeonatos importantes como el Centroamericano me siento relajada porque sé que ya he entrenado suficiente. Los entrenamientos suelen ser más duros que la competencia en sí, así que siempre me siento preparada para lograr mi objetivo, ya sea ganar o mejorar una marca.
¿Cuál ha sido tu mayor reto en el atletismo y cómo lo superaste?
Mi mayor reto ha sido el heptatlón, que incluye pruebas en las que no soy tan fuerte, como los saltos y lanzamientos. En saltos, soy un poco «tiesa», y en lanzamientos me falta fuerza. Sin embargo, siempre recupero en la última prueba, de 1000 metros, donde saqué ventaja y recuperé puntos.
¿Qué rol juegan tu familia y tu equipo en tu éxito deportivo?
Son fundamentales. Mi mamá, mi abuelita, mi papá y todo mi entorno me apoyan constantemente. Además, mis entrenadores Gabriela Traña y Juan Carlos Vega me han ayudado a evitar lesiones y a maximizar mi rendimiento.
¿Cómo es tu rutina de entrenamiento antes de una competencia importante?
Mi equipo y yo planificamos los entrenamientos de manera que no sean ni muy intensos ni demasiado ligeros. Todo está orientado a que llegue a la competencia en el mejor estado físico y mental posible.
¿Cuáles son tus metas a largo plazo?
Quiero mejorar mis marcas personales y clasificar al Panamericano Junior de 2025. Mi mayor sueño es competir en unas Olimpiadas. Sé que para lograrlo tendré que seguir sacrificándome y dando lo mejor de mí.
¿Cómo te preparas mentalmente antes de una competencia?
Para relajarme, hablo mucho y me mantengo en movimiento. Confío plenamente en mis entrenamientos, lo que me permite estar segura de que puedo alcanzar mis objetivos.
¿Cuál ha sido el momento más memorable de tu carrera hasta ahora?
Ganar el Campeonato Centroamericano Mayor este año y mejorar significativamente mis marcas en los 1500 y 800 metros. Fue un gran logro para mí.
¿Qué significa para ti representar a Costa Rica a nivel centroamericano?
Es un gran orgullo. No siempre es fácil, a veces faltan los medios, pero cuando se da la oportunidad de representar al país y regresar con medallas, se siente increíble.
¿Cómo equilibras tus estudios con el entrenamiento?
Es cuestión de disciplina y organización. Siempre trato de estudiar y entrenar en los momentos adecuados, lo que me permite mantener un equilibrio entre ambas responsabilidades.
¿Tienes algún ídolo o atleta que te inspire?
No tengo un ídolo específico, pero me inspiran las mujeres que están haciendo cambios importantes en el deporte. Quiero ser una de esas mujeres que marcan la diferencia en el atletismo y en el mundo.
¿Qué áreas sientes que necesitas mejorar para seguir creciendo como atleta?
Tengo que mejorar en todas las áreas, ya que soy muy joven y tengo un largo futuro por delante. Cada aspecto es importante para alcanzar mis metas.
¿Cómo manejas las lesiones o el riesgo en un deporte tan exigente?
Mis entrenadores me ayudan a evitar lesiones con planes de entrenamiento bien estructurados. Afortunadamente, no he tenido lesiones graves, pero si ocurre, acudo a mi fisioterapeuta para recuperarme lo antes posible.
¿Qué consejo le darías a los jóvenes que aspiran a triunfar en el atletismo?
La disciplina es lo más importante. Cuando sientan que no pueden más y que esa presión les gusta, es cuando realmente descubren su pasión.
El camino de Antonella Lanuza es un ejemplo vivo de lo que se puede lograr con esfuerzo, disciplina y el respaldo adecuado. CODEA, más que un lugar de entrenamiento, es una plataforma que fomenta el crecimiento integral de sus atletas, enseñándoles no solo a mejorar en lo físico, sino a superar obstáculos mentales y emocionales. Para jóvenes como Antonella, que sueñan con llegar a lo más alto del atletismo, CODEA es una base sólida que impulsa a sus deportistas a alcanzar metas que parecían inalcanzables. Con cada paso, cada salto y cada marca personal superada, Antonella y otros atletas demuestran que, con el apoyo correcto, no existen límites. CODEA, sin duda, es un pilar que continúa forjando campeones dentro y fuera de la pista.
