
Para este educador y entrenador físico con licenciatura en pedagogía, el deporte adaptado no es sólo una profesión, sino una misión de vida. Desde su paso por la universidad, descubrió un propósito: transformar vidas a través del movimiento y la inclusión.
En una entrevista exclusiva para CODEA respondió algunas interrogantes sobre su experiencia como entrenador en el área de discapacidad.
¿Qué le motivó a dedicarse al entrenamiento deportivo para personas con discapacidad?
(…) Bueno, la motivación… Para empezar un poquito atrás, siempre quise ser educador físico. Una vez que entré a la universidad, me di cuenta de que existía esta rama dentro del deporte con discapacidad. Desde mi primer año en la Universidad Nacional comencé a trabajar con esta población en un proyecto llamado AFISADIS. Me di cuenta de que, por ejemplo, de 40 compañeros que tenía en la U, solo a dos, a un compañero y a mí, nos interesaba trabajar con esta población. Ahí nació mi amor por este trabajo. Ver cómo hay logros pequeños para muchas personas, pero para esta población son logros significativos, esto es realmente inspirador y gratificante para mí. (…)
¿Cuáles consideras que son los mayores beneficios físicos y emocionales que el deporte aporta a las personas con discapacidad?
(…) El deporte mejora no solo a la persona con discapacidad, sino a cualquier otra persona. En ellos, la mejora en el desarrollo psicomotor, el equilibrio, la fuerza, la resistencia y la capacidad pulmonar son notables. Además, las metas alcanzadas generan una motivación extra. Por ejemplo, aprender a nadar sin la ayuda de mamá o papá, competir o simplemente disfrutar de la recreación son logros enormes para ellos. Uno de los atletas me decía: «El deporte nos da vida, entusiasmo y esperanza». No es solo físico o mental, sino también espiritual. (…)
¿Cómo adaptas tus entrenamientos para cubrir las necesidades específicas de cada atleta?
(…) Adapto los entrenamientos Según las necesidades y capacidades de cada atleta. Por ejemplo, ahora mismo trabajo a esta hora , con una señora amputada que ya es abuela, una adolescente con una malformación, un joven autista profundo y un niño autista profundo. Cada quien trabaja aspectos diferentes. Por eso es crucial tener grupos pequeños y dar seguimiento personalizado, tanto por su seguridad como para maximizar sus avances. (…)
¿Cuáles son los mayores retos que enfrentas como entrenador de deportes adaptados?
(…) La poca empatía hacia esta población. Muchas personas no entienden lo significativo que puede ser para una persona con discapacidad llegar a nadar sin ayuda, que es probablemente el logro de su vida en algunos casos. Además, las instalaciones no siempre son accesibles. Por ejemplo, para alguien con parálisis cerebral, se necesita agua caliente para relajar los músculos, pero no es algo que se tenga disponible y mucho menos la accesibilidad. Otro reto es la falta de aceptación de la familia. El apoyo y aceptación familiar son fundamentales. (…)
¿Qué papel juega la familia en el desarrollo deportivo de los atletas?
(…)Siempre será clave. Trabajo bajo un triángulo de seguridad: atleta, padres de familia y entrenador. La comunicación entre los tres es esencial. La mayoría de estos atletas depende de sus padres; si los encargados están enfermos o tienen una cita, por dar un ejemplo, el atleta que depende de su familia para asistir a las prácticas, no puede entrenar. Además, es vital que los padres sean partícipes del proceso. Y sean testigos del avance de sus hijos (…)

¿Cómo trabajas para fomentar la inclusión y la igualdad en el deporte?
(…) Aquí tratamos a todos por igual. Conforme pasa el tiempo y de entrenamiento y convivencia con los atletas, la condición pasa a un segundo plano y nos enfocamos en los avances; lo que importa es la persona y dar el trato que ellos se merecen. Muchos cosifican a estas personas, pero son seres humanos como cualquier otro con sentimientos, emociones, etc. La clave es entenderlos, ponerse en sus zapatos, y a partir de ahí, trabajar con paciencia y confianza para ayudarlos a crecer, no solo en el área deportiva, sino como personas en un mundo que no los entiende. (…)
(…)»Cada logro diario de ellos. He tenido chicos que han competido en Brasil y Berlín, juegos para nacionales y centroamericanos, pero me quedo con verlos felices porque aprendieron a nadar solos, a jugar fútbol o meter la cara en el agua por primera vez, socializar con los demás, entre muchos logros más. Esas pequeñas grandes victorias son las que realmente importan»(…)
¿Qué recursos o apoyo adicional consideras necesario para promover el deporte adaptado?
(…) Mayor accesibilidad en instalaciones deportivas y más materiales especializados, que son costosos. Por ejemplo, un juego de bochas cuesta alrededor de 400,000 colones. También se necesita más apoyo para atender a una población creciente, más personal por ejemplo y difundirlo aún más (…)
Finalmente, ¿qué mensaje les darías a las personas con discapacidad que aún no se han animado a practicar deportes?
(…) Aquí hay un lugar con las puertas abiertas, donde no tienen que pagar para ser atendidos como se merecen. Aquí pueden aprender diferentes disciplinas, crecer como personas, hacer amigos y encontrar el apoyo que necesitan. No deben tener miedo a fallar ni al qué dirán. Lo importante es intentarlo una y otra vez hasta lograrlo. (…)
En CODEA creemos que el deporte no solo transforma cuerpos, sino también corazones y comunidades. Cada paso, cada esfuerzo y cada logro nos recuerda que la verdadera fuerza está en la perseverancia y la unión. ¡Sigamos apoyando a nuestros atletas y construyendo un futuro más inclusivo para todos!
